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domingo, 25 de octubre de 2015

¿Cómo es que dices que ves?

¿Cómo es que dices que ves?


Numerar la cantidad de veces que alguna persona me ha llamado la atención para reclamarme que lleva rato extendiéndome la mano para saludar o que le pasé por el lado y no me digne ni a mirarle, sería iniciar un conteo interminable. Eso, es parte de vivir con RP. La gente a mi alrededor no se da cuenta de que tengo disminución visual (uso este término porque no me agrada el término “baja visión”) hasta que me toca darles la mano o me los topo de frente y reacciono como si hubiese visto un fantasma surgir del piso en ese instante. Al principio me molestaba conmigo misma y me daba vergüenza. De hecho… todavía me molesta cuando alguien le dice a la otra persona “discúlpala es que ella no ve bien”. Con el tiempo he aprendido que la gente solamente quiere ayudar, ser cortés y servicial. He bajado revoluciones con eso de molestarme tanto por los comentarios. Pero, siempre me gusta ser yo quien le dé el “advice” a las personas acerca de lo que yo considero es la “manera correcta” de hacerme un “approach” para que todo fluya normal. Y, es que como dije en una entrada anterior no soy asidua usuaria de mi bastón verde que me identificaría ante todos como una persona con disminución visual. No me gusta usarlo en realidad y he optado por crear mis propias estrategias para poder moverme por la vida. Sí, reconozco que debería usarlo. Pero… algún día lo comenzaré a hacer con regularidad (aclaro que no prometo nada). Si conozco el lugar y está bien iluminado camino como si nada. De lo contrario, simplemente voy más lento, observo y disfruto. Después de todo, la vida no puede ser siempre tan a la carrera. Trato de evitar las multitudes, las escaleras y los letreros de “piso mojado”. Con eso fuera del camino mi vida es definitivamente hermosa.
Al acercarme a una persona intento desde antes de llegar a su lado observarle con cuidado y ver lo que hay a su alrededor. Al llegar a la persona intento estar al pendiente de sus manos. De esta forma, puedo identificar mejor sus movimientos y estar al pendiente cuando me estreche la mano. Otra de las previsiones que tomo es dar la mano yo primero. Así, voy a la segura. Claro, tengo que aceptar que hasta yo olvido  que no veo como “la mayoría” o que la persona con la que interactúo no necesariamente conoce ese detalle. Son esos momentos incómodos en los que me dan la mano y no reacciono o en los que me están intentando explicar algo con las manos y simplemente asiento con la cabeza mientras intento pasar desapercibida.
La mejor forma de interactuar con una persona con disminución visual (desde mi experiencia) siempre va a ser conociendo los “trucos”. Es importante comprender lo que la otra persona puede o no ver. Saber que la persona necesita mantener su sentido de independencia y que cuando pida ayuda es porque realmente la necesita. En lo personal, cuando puedo, puedo. Solamente grito cuando lo he intentado y sé que la ayuda es necesaria. Con el tiempo he ido aprendiendo que pedir ayuda no es señal de debilidad sino un gran acto de reconocer que soy un ser humano y como tal, la perfección no es parte de mi naturaleza. En mi caso, ayuda mucho que cuando quieran mostrarme algo a lo lejos quien lo haga se imagine un enorme reloj y me indique a qué hora debo mirar. Es la forma más sencilla de identificar el punto exacto al que interesan que mire. Allá, acá, ahí, directo para allá, son indicaciones que difícilmente van a guiarme hacia lo que debo ver. Instrucciones precisas y directas siempre serán la mejor opción.

No me gustan las multitudes, pero me encanta la compañía de la gente. Conocer personas, lugares y crear nuevos momentos es lo más que disfruto de la vida. No tengo colecciones de cosas porque lo único que me hace sentir realmente bien es coleccionar momentos, memorias, recuerdos en los que pueda pensar y revivir cuando haya un día gris.

Supongo que para algunos la duda respecto a cómo realmente veo lo que veo persiste. No puedo decirlo a ciencia cierta. No existe un patrón definido de cómo vas perdiendo la visión periferal por causa de la RP. Así como cada persona es un mundo, cada persona ve distinto aún con RP. Cada quien recorre el camino de manera diferente. Pero, por su puesto que no les voy a dejar con preguntas sin respuestas. Encontré que la mejor manera de explicarles es con un vídeo que Rikard André colgó en su canal de YouTube en el que explica la manera  en la que podemos hacer un "scanning" del lugar en el que estamos para poder ver lo que hay frente a nuestros ojos. Es por eso que lo incluyo al principio de esta entrada.

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