Buscar este blog

domingo, 20 de agosto de 2017

¡Sí! Mis ojos VIERON China.

El mero hecho de padecer Retinitis Pigmentosa (RP) es simple y sencillamente limitante para algunos. Ciertamente, la vida me ha permitido mantener un residuo visual lo suficientemente bueno como para continuar disfrutando de ver las cosas casi, casi, “como una persona normal”. Y, como ya les he comentado antes, tengo un "bucketlist" extenso que terminar en el tiempo en el que pueda conservar ese residuo visual. Si es la primera vez que lees mi Blog, quizás debas darte una vuelta por entradas anteriores para que conozcas un poco más sobre la RP, sus características y consecuencias. Volviendo al tema que vine a compartirles… Sí, como dice el título de esta entrada, mis ojos VIERON China.

No podía conformarme con ver fotografías, leer o escuchar descripciones, ver vídeos, ni que nadie me lo contara. Necesitaba estar allí. Pasear por las calles de Beijing. Caminar en el Palacio de Verano, observar la Ciudad Prohibida, recorrer la Gran Muralla China (no toda, no exageren, pero… algo de ella), disfrutar de las luces nocturnas de los edificios de Shanghái mientras disfrutaba un paseo por el río Yangtze, ver de cerca los Guerreros de Terracota, pasear por el mercado de Xi’an, y muchos otros escenarios de los que pude ser testigo el mes pasado.

No les voy a mentir. Haber estado allí fue un poco extraño. De por sí, a los turistas les miran raro y es ya costumbre de los chinos el tomar fotos de los viajeros. Así las cosas, solamente imaginen eso sumado a que yo iba a todas partes con mi bastón verde(sí verde, porque identifica a las personas con baja visión). Ya deben saber que las miradas de todos se posaban en mí como tratando de descifrar si veía o no veía. Siendo lugares históricos milenarios la mayoría de los que visité, ciertamente no esperaba tener allí las facilidades ordinarias para una persona con discapacidad visual. Demás está decir que nunca vi a una sola persona con bastón verde o blanco, tampoco a nadie en silla de ruedas. Ni si quiera a una persona sorda. Me estuvo sumamente raro no ver a ninguna persona con diversidad funcional en las calles. Quise preguntar las razones, ya saben, por curiosidad. Pero, por motivos que no vienen al caso me abstuve de hacer la pregunta. Más tarde hice una búsqueda en Internet y di con información que apunta a que las mejoras de infraestructura y los modelos educativos para ampliar la accesibilidad a las personas con diversidad funcional llevan menos de una década en China.  En un paso de avance, el país ratificó La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, en 2008. Pero, aun en el año 2013, la organización Human Rights Watch, publicó un artículo en que destacó que “los niños con discapacidad están excluidos de las escuelas regulares a menos que puedan demostrar su "capacidad de adaptación" al entorno físico y a los métodos de aprendizaje de las escuelas”.[1] Junto con el artículo hay un informe[2] con los hallazgos de la investigación que hiciera la mencionada organización acerca de las medidas que ha tomado el Gobierno Chino para que las personas con “discapacidad” puedan tener acceso a la educación y puedan incluirse en la corriente regular. Pero, el informe refleja que no se ha cumplido a cabalidad con lo ratificado en la Convención. Toda vez que los niños con “discapacidad” son enviados a escuelas especiales, apartados de los niños que no tienen ninguna discapacidad. En adición, estas escuelas están lejos de sus hogares por lo que los niños tienen que irse a vivir en escuelas lejos de sus familias. Además, aunque los niños con diversidad funcional tienen derecho a asistir a escuelas regulares, las reglamentaciones sobre el acomodo razonable y la discriminación alegadamente no son suficientemente claras para que esto sea del todo posible (al menos no lo era en el año 2013). De hecho, una vez graduados cuando intentan llegar a la Universidad, al tener que pasar un examen de ingreso y otro físico, no son muchas las personas con diversidad funcional que tienen acceso a las universidades en China. El antes mencionado informe apunta a que (tan reciente como para el año 2013) las personas con diversidad funcional que quisieran entrar a la universidad, tenían que igualmente pasar los mencionados exámenes. Viéndose obligados a revelar su discapacidad en el examen físico. Especialmente las personas ciegas se les imposibilitaba tomar el examen de ingreso, dado que no se les facilitaba el poder hacer los exámenes en Braille. Inclusive, existen universidades especiales en para las personas con diversidad funcional, pero estas solamente pueden educarse en ciertas profesiones. El informe de Human Rights Watch da como ejemplo que a las personas ciegas las educan para dar masajes y a las personas sordas las educan para pintar. Pero, en este tema de accesibilidad a la educación para las personas con diversidad funcional en China, no todo está perdido. Sépase que mientras escribía este blog y volvía a revisar las lecturas que había hecho y de las que ya les hablé un poco, encontré una nota de Prensa titulada “Para el 2020, más del 95% de los menores chinos con discapacidad recibirán educación obligatoria”.[3] La información que les comparto sobre el tema es únicamente con el propósito de poner en contexto la razón por la cual, como me pasó a mí, es posible sentirse como un ser de otro planeta mientras caminas las calles de China con un bastón verde (o un bastón blanco) en una mano y tu cámara fotográfica en la otra. Claro, a esto se le suma la incapacidad de algunos seres humanos de comprender que la visión, al igual que cualquier otro de nuestros sentidos es algo que podemos perder poco a poco. A veces los humanos se nos olvida que puedes nacer con vista o sin vista. Pero, también puedes nacer con vista y perderla en el transcurso de tu vida. Como puedes perder el olfato, la audición, el gusto, el tacto. Como puedes perder alguna extremidad u órgano de tu cuerpo.  

En fin…. China…

Cabe destacar que, al menos en las tres ciudades que visité, la accesibilidad para las personas con discapacidad visual, en lo que tiene que ver con la libertad de movimiento, es mucho mejor que en otros lugares en los que he estado. Las aceras tienen la particularidad de tener, a través de todo el camino, lozas especiales para que los invidentes puedan caminar libremente. Marcan como un camino y están en relieve, facilitando el poder distinguir el momento en el que te has acercado al final de la acera o a una entrada. Claro, en los lugares históricos no podemos pretender que se altere la infraestructura completamente. Pero, no es imposible disfrutar de tantas maravillas arquitectónicas que la historia ha dejado en China a su paso.
Salí de Puerto Rico, mi país natal y donde resido, sábado a las 6:00 de la mañana. Luego de hacer una escala en Miami y otra en Chicago (donde me encontré con el amigo, el hermano que la vida me regaló, Nino), tocó el vuelo a Beijing. 13 largas horas. Mi asiento estaba en la ventana y las otras dos butacas estaban vacías así que dormí. Y dormí tanto, que no me di cuenta que a mitad de vuelo alguien se había sentado en la silla que da al pasillo. Lo supe cuando lo pateé. Sorry dude, no fue mi intención. Tú simplemente no estabas allí cuando yo me acosté a dormir y yo no veo nada en la oscuridad estando despierta, imagina dormida… jajajaja…
Llegué a Beijing pasadas las 8:00 de la noche del domingo. La diferencia en horario entre Puerto Rico y Beijing es de 12 horas. Así que realmente llegue a las 8:00 de la mañana de mi país. Pero, al otro lado del mundo, ya era de noche. Fuimos directamente del aeropuerto al hotel. La aventura comenzaría a la mañana siguiente.

Durante el primer día puede visitar lugares tan emblemáticos como la Plaza de Tiananmén, la Ciudad Prohibida y el Palacio de Verano. Lugares que al visitarlos sientes que estás dando un viaje en el tiempo. También hicimos un recorrido en bote dragón y pudimos apreciar el paisaje del lugar. Así transcurrió la semana, entre vistosos edificios y centros históricos. Por su puesto, tuve mi visita a La Gran Muralla China en la zona de Badaling. Es una experiencia única. Reconozco que es un poco complicado subir. El suelo es irregular y el camino está empinado. Hay pasamanos para mantenerse seguro. Pero, llegué a un punto donde tuve que decidir entre continuar subiendo o bajar mientras estuviera en una zona en la que la bajada fuera segura para mí. Así que no llegué hasta la cuarta torre, que es donde la mayoría suben. De todas formas, fue una experiencia increíble. Saber que estás pisando un pedazo importante de la historia de la humanidad es simplemente indescriptible. Otro de los lugares importantes de Beijing que tuve la oportunidad de conocer fue el Templo del Cielo. Hermoso. Sencillamente, hermoso. Tengo que aceptar que me quedé con las ganas de visitar el famoso mercado de Beijing. ¿La razón? No estaba inicialmente en el itinerario y alegadamente estaba cerrado por vacaciones de verano. Pero, eso ya viene siendo una buena excusa para regresar y hacer lo que se quedó pendiente 😉

De Beijing pasamos a Xi’an, donde la experiencia de estar en el Mausoleo donde se encuentran los famosos Guerreros de Terracota, fue impresionante. Más aún al conocer que hay miles de ellos y todavía quedan muchísimos sin desenterrar. El unir las piezas que se han roto a lo largo del tiempo que llevan enterrados puede tomar meses o años, en cada uno de ellos. En Xi’an sí tuve la oportunidad de visitar el mercado. La realidad es que la experiencia es muy distinta a la de ir, por ejemplo, a las plazas de mercado de mi país. Ciertamente la cultura de cada país es única.  De Shanghái les puedo decir que me asombró como ciudad. Tiene una arquitectura muy diversa y la vista nocturna desde el río es maravillosa. Para aquellos a quienes nos entretiene un poco el ver edificios iluminados en las noches, Shanghái tiene un espectáculo que ofrecer y que no pueden dejar de ver. Aparte de que la famosa Perla de Shanghái, se ve espectacular iluminada. Además, durante las horas del día tuve la posibilidad de subir al piso 100 del World Financial Center, desde donde se puede ver toda la ciudad. El lugar preparado como un mirador tiene parte del piso en “cristal”. Bueno, no estoy segura de que sea cristal, me dio la impresión de que es otro material más resistente. Pero, el asunto es que parte del piso es transparente y es posible ver todo abajo. Otra experiencia que vale la pena vivir.

Otro lugar que no deben dejar de visitar en su estancia en China es el Templo del Buddha de Jade. Es hermoso. Entre las fotos que les compartiré en esta entrada incluiré algunas de este templo también. Eso sí, la foto del verdadero Buddha de Jade, es una que no les puedo mostrar porque no la tomé. La razón para ello es que siendo de gran importancia para ellos, nos pidieron encarecidamente no tomarle fotos pues está prohibido hacerlo. Pero, sí puedo compartirles otros rincones del templo.

Entre las visitas a los lugares históricos y culturales en cada una de las ciudades, hubo oportunidad de tomar clases de Tai-Chi, Kung Fu, ver varios espectáculos hermosos e impresionantes, visitar la fábrica de seda, conocer cómo se cultivan las perlas de océano y las de río, hasta de tomar un masaje de reflexología. Agrego que la comida para mí esa semana fue muy diversa. Desde restaurantes de comida rápida, hasta almuerzos bufet, helados, y mi favorito, el hot pot (al menos así me dijeron que se llamaba) jajaja… Se trata de una pequeña ollita con su hornilla, que te la ponen en la mesa, en el lugar en el que debe de ir el plato. Sirven en la mesa todos los ingredientes para que puedas hacer tu comida. Fideos, carnes, vegetales. En una mesa aparte, hay todos los ingredientes necesarios para que puedas crear tu salsa. La idea es que una vez que tu comida esté lista puedas “dippear” lo que te vas a comer, en la salsa que preparaste. Y, modestia aparte, mi salsa quedó genial. Si tuviera que comer de esa forma el resto de mi vida, la verdad no me molestaría.

Otra experiencia interesante fue la visita a la Casa de Té. Allí pruebas cinco clases distintas de té. Cada una tiene una función para el organismo.
Si alguna vez te has preguntado porque los chinos son tan longevos y has tenido la impresión de que no se enferman de nada, pues ciertamente ha de ser por su forma de alimentación y sin lugar a dudas gracias a las infusiones que toman. Algunas tienen un sabor exquisito. Otras, diré que mi paladar no les dio la bienvenida.

Todo el mundo me pregunta si me gustó. Son tres ciudades importantes en la historia de China, tienen mucha historia, son impresionantes y yo le recomendaría a todo el mundo que se dé la oportunidad de visitarlas al menos una vez en la vida. ¿Volvería? Tal vez no. Pero, quien sabe. Nunca digo nunca a un viaje. Pero, ciertamente hay otros puntos del planeta que no he explorado y que quisiera conocer.

Una experiencia definitivamente única que todo el mundo debe tener alguna vez en la vida. Esa sería mi respuesta, en resumidas cuentas, para quiénes interesen saber mi percepción general de mi viaje a China este verano.

Es cierto que es un poco complicado viajar a un lugar desconocido, donde no hablas el idioma, teniendo baja visión y lidiando con que además de ser un extraño fácilmente reconocible por tus facciones e idioma, te sirves de un bastón (verde en mi caso por ser el correspondiente a baja visión), y tener que explicar cada tanto tiempo que ves, pero no ves. Que puedes leer, que (literalmente) puedes ver un lápiz en el suelo al otro lado del salón pero vas a tropezar con el elefante que tengas al frente. Es complicado. Pero, la vida con RP lo es. De hecho, la vida misma lo es. El asunto está en dejar de ver la parte complicada y comenzar a ver la parte divertida de la vida. Recuerden que todo, absolutamente todo #EsCuestiónDePerspectiva.

¿Próximo destino? … ¿Centro América, tal vez? 😊


Fotos: 



En la imagen: Un collage de distintas fotos de mi viaje a  China. Arriba a la extrema izquierda una foto de mi, en la Gran Muralla China con la bandera de Puerto Rico. Arriba en el centro, una foto de mi con el Templo del Cielo de fondo. Arriba a la extrema derecha, una foto de mi, sentada en el suelo, en el piso 100 del Shanhai World Financial Center, desde donde se puede observar toda la ciudad a través de los cristales del suelo. Debajo de esas tres fotos, una foto de mi en el Jardín Yu Yuan,

En la imagen: Arriba, una foto del Mercado de Xi'an en la que se puede ver a un hombre estilando una masa en un poste. Debajo de esta foto, cuatro fotos que muestran distintos puntos de venta de comida y souvenirs en el Mercado de Xi'an.

En la foto: Arriba de izquierda a derecha - Parte de la Gran Muralla China. Vista de una edificación desde el paseo en Bote Dragón. Vita de otra edificación desde el paseo en Bote Dragón. En el centro, de izquierda a derecha - El Bote Dragón. Otra foto de parte de La Gran Muralla China. El Templo del Cielo. Abajo, de izquierda a derecha - Vista de una edificación dentro de la Ciudad Prohibida. El árbol en uno de los patios del Palacio de Verano. Vista de la entrada a la Ciudad Prohibida desde la Plaza de Tiananmén.

En la imagen: Al lado derecho - Una de las edificaciones que observamos en la plaza a la que acudimos durante lavisita a Hutong. Al lado izquierdo - De arriba hacia abajo, Un Rickshaw visto desde la parte de atrás. Se trata de un carrito en el que pasean a las personas. Es como una carreta montada en un triciclo. Una pareja de recién casados que observamos en el camino al salir de Hutong. Una edificación en el otro lado de la plaza en Hutong. Parte de una carretera en Beijing. 

En la imagen: Siete fotos que muestran los Guerreros de Terracota que han sido desenterrados y reconstruidos. 

En la imagen: Arriba, de izquierda a derecha - Dos fotos que muestran el edificio más alto de Shanghai, el Shanghai Tower. Foto del Jardín Yu Yuán en la que se puede ver el lago y una edificación en madera en arquitectura China. Una foto de la piedra de jade que se encuentra en el Jardín Yu Yuán.  En el centro -  Foto de los edificios de Shaghai iluminados en la noche, tomada desde un barco en el río Yangtze. Entre los edificios se puede ver el Oriental Pearl, el Shanghai Tower, el World Financial Center Observatory, entre otros. Abajo, de izquierda a derecha - Uno de los edificios de Shanghai iluminado en la noche. Varios edificios iluminados. Un puente iluminado en los colores violeta, azul, verde, amarillo y rojo. Vista del Oriental Pearl desde el piso 100 del Shanghai World Financial Center Observatory